Ahora resulta que el nombramiento de Tepoztlán como pueblo mágico, era únicamente de “status”, por lo que la salida del programa federal es sólo un golpe al ego, en palabras del Secretario de Turismo Marcos Manuel Suárez Gerard, y que no se perderá la llegada de visitantes a Tepoztlán y que una gran parte de los recursos que se le invirtieron desde el 2002, provienen del presupuesto de la Secretaría Estatal y del propio municipio.
Unas cuantas precisiones creo se olvidan:
1.- La imagen negativa que está teniendo Tepoztlán y Morelos a nivel nacional, por la salida (aunque fuera temporal) del programa Pueblos Mágicos.
2.- La pérdida de presencia de Tepoztlán y Morelos (porque no hay otro pueblo mágico aquí), en toda la promoción que realizará en el futuro el Consejo de Promoción Turística de México.
3.- La pérdida de los recursos económicos (aunque sean muy pocos) que tanto se necesitan.
4.- El retraso en todo el proyecto integral que se tenía para la remodelación del pueblo de Tepoztlán. (Debemos recordar que está a la mitad de un proceso y los recursos ya no serán los mismos), espero que con los recursos de la Sectur estatal y el ayuntamiento, se terminen las obras.
5.- Que ahora será mucho más difícil reubicar al comercio ambulante “no tradicional” pues si con la presión de la posible salida del programa Pueblos Mágicos no se pudo, ahora menos.
Y unas preguntas de nuestra parte:
¿Por qué insisten en minimizar las cosas cuando se equivocan, cuando no se hace bien el trabajo?
¿Por qué no humildemente dan la cara y aceptan que ya se nos había advertido que esto podría pasar, que tuvieron la solución en las manos y no lo corrigieron a tiempo?
¿Por qué en lugar de corregir el problema del comercio ambulante, prefirió tratar de “cabildear” dentro del Comité que dio el fallo en contra de Tepoztlán, intentando ingresar a él y desde ahí cambiar la decisión?
Ya entrados en el tema del no reconocimiento de un error, recuerdo una anécdota que viví con la Subsecretaria de Turismo: En reunión de trabajo con el Lic. Alexis Dada (QEPD), la subsecretaria y el que esto escribe, estábamos escogiendo el material fotográfico para la realización de unas postales de los Conventos del Siglo XVI, inscritos en la lista de patrimonio mundial, en el lejano 2003. Una de las fotografías que la subsecretaría eligió fue la del “Nicho de Hueyapan”. Yo objeté esa designación por dos cosas: La serie de postales eran de los Conventos del Siglo XVI; que fueron inscritos en la lista de patrimonio mundial no por sus obras, sino por la arquitectura, es decir por el Edificio en sí, por lo que se debería incluir únicamente a los Conventos. Y aunque el nicho es una obra de arte, no creo conveniente incluirlo, comenté; a lo que la subsecretaria contestó molesta, que ella había estudiado historia del Arte y el nicho de Hueyapan era una de las obras más importantes de la época del virreinato (Y sentí que me vio con cara de que soy un ignorante). Yo simplemente repliqué: el nicho de Hueyapan fue elaborado más de treinta años después del término del virreinato. Silencio sepulcral… Alexis Dada, como buen conciliador decidió que sí fuera incluida la fotografía, pero nunca hubo un reconocimiento por su parte, del error en el que se encontró la subsecretaria.
sábado, 22 de agosto de 2009
Que siempre no era importante el título de Pueblo Mágico en Tepoztlán
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