Acotó además que “en Cuernavaca hay 150 hoteles, de los cuales 24 son de cinco estrellas y 21 de cuatro estrellas, en los que hay dos mil 650 habitaciones.
De acuerdo con el blog de la Asociación de Hoteles de Morelos, en el cual dicha asociación publica la ocupación hotelera del 1 al 23 de Agosto del 2009, no se logró ese 70% al cual hace referencia la autoridad, el promedio que reporta la Asociación de hoteles es de sólo el 38.3% en ese periodo de agosto y durante julio del 2009 del 35.7%; casi la mitad de lo que la funcionaria presume. Aquí cabe preguntar ¿de qué manera llegó el ayuntamiento a esa estratosférica cifra? ¿Hubo alguna encuesta o fue sólo tanteómetro?

Los datos que publica la Asociación en http://www.ahmorelos.blogspot.com/ es el resultado de una encuesta directa entre sus asociados, los cuales aglutinan más de cinco mil 400 habitaciones. Ellos son los que directamente reciben a los turistas, entonces ¿Por qué el Ayuntamiento de Cuernavaca duplica las cifras y nos dicen que no hay ningún problema, que todo está en orden y que vamos viento en popa?
Incluso, comentó: “que la derrama económica de cada visitante fue de mil 300 pesos en promedio, Sin embargo, acotó que la cifra final la emitirá la Secretaría de Turismo estatal, la cual contrata cada año a una empresa para que realice un estudio al respecto e informe datos certeros”.
¿O sea que ella no tiene datos certeros?
De acuerdo con los datos de la Asociación de hoteles, en los últimos tres años (lo que va de la actual administración) nunca hemos llegado al 70% de ocupación en promedio en un mes completo.

El primer paso para poder corregir el rumbo del turismo en Morelos, es reconocer los errores y, entonces se estará en posibilidades de encontrar un plan que pueda llevarnos a superarlos.

Lamentamos que los expertos por su desempeño en la iniciativa privada, ex presidenta de nuestra asociación y titular de la secretaría de turismo del municipio ponga en duda los datos de nuestra Asociación.
ResponderEliminarNunca ha existido en el ánimo de nuestros asociados ser unos pesimistas o profesionales de la queja fácil. Hemos acordado de manera histórica reflejar, por el bien de nuestras empresas, la veracidad de nuestras ocupaciones. Con ello logramos que los empresarios tomen decisiones objetivas respecto de sus capitales. Hoy debemos admitir que estamos haciendo algo mal.
Posiblemente sea el factor del vaso medio vacío. Si soy empresario: todo está mal. Si soy autoridad: todo está bien.