
Murió Carlos Monsiváis, periodista, escritor, pensador mexicano, como la colonia en la cual vivió hace muchos años en la ciudad de México, cuando joven solía desayunar en la zona de comida del mercado de la pensador en el puesto de mi tía Elena.
La última vez que vi a Carlos Monsiváis fue en Cuernavaca el 28 de diciembre de 2009, frente a catedral, en esa breve entrevista me comentó que recién se había cambiado a vivir a Cuernavaca -“tengo apenas tres semanas viviendo aquí, no sé siquiera cómo se llama la colonia donde está mi casa, pero es por donde está el niño artillero”-, se refería a la Glorieta de las Palmas, su casa se ubicó en la calle Vergel No. 99, de esta ciudad.
Pactamos una visita a su hogar, misma que ya no se cumplió, pues enfermó gravemente y desde abril se hospitalizó en la ciudad de México, donde murió el sábado 19 de junio de 2010.
La última vez que vi a Carlos Monsiváis fue en Cuernavaca el 28 de diciembre de 2009, frente a catedral, en esa breve entrevista me comentó que recién se había cambiado a vivir a Cuernavaca -“tengo apenas tres semanas viviendo aquí, no sé siquiera cómo se llama la colonia donde está mi casa, pero es por donde está el niño artillero”-, se refería a la Glorieta de las Palmas, su casa se ubicó en la calle Vergel No. 99, de esta ciudad.
Pactamos una visita a su hogar, misma que ya no se cumplió, pues enfermó gravemente y desde abril se hospitalizó en la ciudad de México, donde murió el sábado 19 de junio de 2010.
Dueño de una ironía exquisita y una gran prosa, Monsiváis nos legó toda la crónica de la segunda mitad del siglo XX, descanse en paz.
